Un proyecto que surge del laboratorio de experimentación que suponen los hacklabs como centros de aprendizaje y de desarrollo no solo en el ámbito telemático sino en otros campos que elaboran propuestas creativas de aprendizaje común y colectivo en las antípodas del imaginario que han insistido en construir sobre los hackers, la idea del nerd marginado social encerrado en su guarida a la espera de que la luz se le encienda como respuesta a su duro esfuerzo y trabajo, la idea del hacker varón, el erróneo mito de igualar hacker con cracker y que de alguna manera se ha conseguido filtrar en la subjetividad imperante.
Suburbia significa pues, esa apuesta radicalmente transformadora, deconstruye el imaginario pero no desde el enfrentamiento bipolar que supone hacerle una guerra de bandos al sistema sino precisamente desde el lado creativo desde la multiplicidad de contenidos, la mejor manera de reconstruir ese maginario hacker es construyendo estados creativos, piedra angular en las antípodas del cracker que las destruye y nos recuerda que la mentalidad hacker no está constreñida a la cultura del software, una abanico multiforme se despliega en múltiples direcciones imaginarias y tienen cabida infinitos estados creativos .
La mentalidad hacker no está confinada a esta cultura del software..
Los hackers de software reconocen estos espíritus y algunos sostienen que la naturaleza hacker es en realidad independiente del medio en el cual el hacker trabaja.
Seguimos su trayectoria para indagar en términos como cibercultura, toda esa oleada artísticosociocultural que se gesta en la red y que trasciende al mundo físico y hacktivismo , como es el apoyo a movilizaciones virtuales, posteos de denuncia, la fomentación de las redes ciudadanas libres
y del software libre, la denuncia contra patentes injustas, el derecho al uso de criptografía, la defensa de la privacidad y la defensa de la libertad de expresión en la red como único medio para que la información sea libre.







